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2010-11-04

¿Sólo 68 Cuentan?

cálamo & alquimia® |  @silviameave

El mensaje subliminal que contienen las listas de la revista Forbes es uno de los asuntos más grotescos que hay en la aldea global empobrecida por el capitalismo salvaje. No estoy muy segura de si tenemos que felicitar a los millonarios y poderosos por subir y bajar en el escalafón o si debemos indignarnos porque mientras ellos acumulan fortunas a costa de la expoliación del trabajo de millones de obreros, campesinos y siervos de cuello blanco, todos estos que estoy mencionando sobrellevan una calidad de vida neomedieval sin conexión con el mundo ultracivilizado que crean para sí los potentados.

En fin. Forbes juguetea con un ajedrez político, o mejor aún, con una partida de serpientes y escaleras bastante significativa para el establishment planetario, con la elaboración de sus super-listas que bien podrían ser como el "palomeo" de quienes manejan el mundo a nivel político y/o económico y financiero, por parte de los dueños del dinero.

Por eso resulta interesante que en su más reciente edición, la revista de negocios más famosa e influyente del mundo asegure que de entre 6 mil 800 millones de habitantes del planeta, sólo 68 importan porque -según el artículo que acompaña a la lista- son las personas que tuercen el mundo a su voluntad y ejercen su influencia sobre un número determinado de seres humanos. Mmmhh.

Vale como paréntesis comentar que la calificación de los lectores de Forbes para la lista sólo alcanzó las dos estrellitas, lo que puede indicar que la credibilidad de las listas va en declive; pero no por ello dejan de ser una referencia de cómo los barones de los capitales detrás del consejo editorial de la revista están construyendo al mundo en su peculiar ajedrez.

No es gratuito, entonces, que este año, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, haya sido destronado del primerísimo lugar del poder frente al mandatario chino Hu-Jintao, a quien los editores de Forbes le reconocen un mando dictatorial; y esto ocurre apenas un par de días después de la derrota demócrata en las elecciones intermedias de la Unión Americana. Está por demás decir que para los grandes capitales tiene más importancia un dictador perverso que un demócrata sincero. 

Y el esquema se repite cuando Forbes concede más influencia al primer ministro ruso Vladimir Putin, hoy cuarto hombre más poderoso, a pesar de que cayó un lugar con respecto al año anterior, que al presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, si bien éste va en ascenso.

Es interesante saber que en el circuito del poder mundial, sólo dos mexicanos tienen poder global: un empresario y un narcotraficante. Carlos Slim y Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo; aunque los dos van a la baja. Slim, en 2009 ocupaba el lugar número 6 y doce meses después está en el 21 puesto; en tanto que El Chapo se desplazó del incómodo para un macho mexicano sitio 41 al 60. Dinero y delito mueven a México, sin un solo estadista a la vista.  

Dilma Rousseff, recientemente elegida como la primera presidenta de Brasil, aparece por primera vez en la lista, en el lugar 16, por encima de la secretaria de Estado de la Unión Americana, Hillary Clinton y del mandatario francés Nicolás Sarkozy. Únicamente Dilma y Sebastián Piñera, el multimillonario presidente de Chile, figuran entre los políticos latinoamericanos poderosos. El venezolano Hugo Chávez salió este año de la lista.

El papa Benedicto XVI subió como la espuma del lugar 11 al 5, en influencia global, según Forbes, y hasta el australiano Julian Assange, "provocador" editor en jefe de Wikileaks, tiene su rebanadita de poder, en el último lugar de la lista. 

Por supuesto, la bandita de los nerds millonarios (Larry Page y Sergey Brin de Google, Mark Zuckerberg de Facebook y Robin Li de Baidu) le pisa los talones a los viejos lobos de la tecnología, Bill Gates y Steve Jobs;  mientras que los bonos de Osama Bin Laden también están perdiendo fuerza, pues de estar en el lugar 37 el año pasado, hoy está en el 57. 

Según se ve, en la feria de las vanidades de Forbes todo se vale y probablemente la presunta influencia de muchos nominados por la revista es puro marketing. Sin embargo, los ciudadanos globales ya tenemos una idea de quienes hacen el pastel para la fiesta y a quiénes habrá que reclamar que no a todos les toque una rebanada. <<>>



2010-10-29

Aquí No Es, "Manita"

cálamo & alquimia® | @silviameave


Una anécdota que bien podría, más trabajada, integrarse a mi serie de cuentos "La Vida en Loop":  Llamé al conmutador del hospital Aldolfo López Mateos del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En cada ocasión que marcaba el número cero para ser atendida por la telefonista, el sistema regresaba al menú principal una y otra vez, en un loop que hubiera sido eterno si no hubiese buscado la salida de "Urgencias".

Después de casi un minuto de espera, me contestó una voz femenina con acento ñero, seco, malhumorado:

- Urgeeennciasss.
- Buen día, señorita. Estoy buscando a la enfermera L de Nefrología. ¿Me puede comunicar con ella?
- No la conozco, manita. Esto es Urgencias y aquí no se comunica a nadie.
- Entonces, por favor, transfiera mi llamada al conmutador.
-Pos llama al conmutador, manita, aquí no se comunica a nadie si no tienes su extensión.

El azotón del auricular precedió al pu-pu-pu-pu-pu de la comunicación cortada.

Pu-pu-pu... pensé y repetí el procedimiento tres veces como en fatídico loop, alternando las opciones "Orientación y quejas", "Citas" y "Cero para ser atendido por una telefonista". En todos los casos me mandaban de regreso al conmutador donde nadie respondía.

Podría haber seguido insistiendo hasta el infinito y más allá, hasta que recordé que alguien puso en boca del Nobel Albert Einstein la frase: “Insanity: doing the same thing over and over again and expecting different results.” <<>>

2010-10-12

El Secreto de Popeye...

cálamo & alquimia® | @silviameave

¿Q
uién dijo que sólo los chocolates y el sexo proveen gran placer? ¡¡Las espinacas aceleran la producción de dopamina!!... O sea, en realidad Popeye usaba las espinacas como afrodisíaco y el asunto del aumento de su fortaleza física al empacarse la lata de espinacas es una mera representación de su potencia viril. <<>>



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2010-09-28

Pequeño Panda Aún No Andas...

cálamo & alquimia® | @silviameave
...Y ya queremos verte jugar.

Cualquier parecido con el establishment oligopólico de la Globalización es mera coincidencia... ¿O qué tu piensas?


2010-07-03

Adios al Gallito Inglés

cálamo & alquimia®@silviameave

Estoy enterándome por las agencias de noticias que falleció a los 92 años el escritor Armando Jiménez, mejor conocido en el bajo mundo -jeje- del periodismo como "El Gallito Inglés". El autor de "Picardía Mexicana" siempre será entrañable para mí porque en el inicio de mi carrera, todavía estudiando en la universidad, me dedicaba a la corrección de estilo que yo, férrea defensora del idioma español, llevaba a un punto equiparable al fundamentalismo religioso; de tal modo que la primera vez que cayó en mis manos una crónica de don Armando, flamante colaborador estrella de la sección cultural del diario en que yo trabajaba, me aventé con gran celo profesional a eliminar del texto todo concepto de caló y jerga chilangos que no correspondiera a las buenas costumbres culturales (según yo, por supuesto)... Y no cuento aquí detalles de cómo me fue con el director del periódico, excepto que mandó llamarme para reclamarme "la corrupción" de estilo que perpetré sobre el artículo del rey del albur mexicano a causa de mi ignorancia insolente sobre la carrera literaria y cultural de Armando Jiménez.

Así pues, recibí la orden de limitarme a revisar únicamente las erratas en los trabajos de Jiménez, ya que si él escribía algo como: "poninas dijo popochas, que vamos a la capirucha, pero te quitas el tacuche", no tenía yo por qué corregirle nada, pues tan sublime y resonante expresión era un clásico de la cultura popular que yo no podía darme el lujo de destrozar. Sin embargo, lo peor del mega-oso que hice cual nerd en la fiesta de graduación (algunos dirían que fue una novatada) fue que uno de mis amigos de aquellos tiempos, burlón, soez y alburero, me dijo: ¡Qué bárbara! ¿Cómo que quieres ponerte al tú por tú con el Gallito Inglés?

Al cabo de algunas cátedras albureras al paradójico calor de las cheves heladas del Salón Palacio, pero sin buscar graffitis en el baño de hombres -que quede claro-, fue entonces que entendí que se vale reinventar el lenguaje inclusive hasta la vulgaridad, sólo si se tiene gracia, agilidad mental y buen dominio de los contenidos del diccionario de la Real Academia de la Lengua. Y eso lo aprendí de Armando Jiménez, erudito de la cultura popular mexicana. <<>>


2010-06-27

Coup d'Etat Corporativo

cálamo & alquimia® | @silviameave

Era la primera vez que venían a México, querían conocer el Centro Histórico y tomarse una fotografía al pie del asta bandera monumental con el Palacio Nacional al fondo. Nikolai, Dagmara y Natasha abordaron el metro desde Coyoacán y al querer salir de la estación Zócalo encontraron que las puertas que daban a la Plaza de la Constitución y el Palacio Nacional estaban cerradas, sin explicación. Dieron varias vueltas dentro de la estación, algo confundidos porque un guía de turistas en su país les había advertido que no se desviaran mucho del camino, que había que andar alerta entre la multitud y cuidar las carteras "para que no les vieran la cara de extranjeros".

Sin opciones, salieron de la estación en fila, junto con un numeroso grupo de personas que se apretujaban en el pequeño espacio de un pasillo que daba a una de las salidas laterales. Cual topos asustados, en el último peldaño de la escalinata que lleva a la catedral metropolitana, emergieron a la luz del día para detenerse ante una muralla de granaderos que les daban la espalda. Ante esa incierta bienvenida, Nikolai dudó por un momento en salir de la estación con sus amigas, pero al girar la cabeza hacia la izquierda y ver que la famosa Plaza de la Constitución que había mirado decenas de veces en postales y documentales se había convertido en un bunker amurallado, se sobresaltó y por instinto preguntó en español casi perfecto a uno de los policías: ¿Oficial, pasa algo?

-AAaaahhh, noooo -respondió el granadero, esforzado en mantenerse firme, sin cambiar de posición y sin mirar a Nikolai, intentando aparentar más estatura. -'Tán viendo el partiiidoooo, nomás cuidamos el oooordennn.

Nikolai, confundido, pronunció un tímido "gracias" y con un gesto casi imperceptible, invitó a sus amigas a seguirlo. El trío dio una vuelta exploratoria del Zócalo en busca del mejor ángulo para tomar sus fotografías. Sin embargo, para donde voltearan, ahí lo que sobresalía no era la mejor perspectiva del Palacio Nacional ni el edificio del Ayuntamiento que estaba en reparación, repleto de andamios y hombres araña remozándolo. Tampoco había la posibilidad de tomar una vista completa de la catedral. Para donde se posaran los ojos del vacacionista en el tour mochilero que siempre soñó, al lado de sus dos mejores amigas, sólo resaltaban unas columnas de anuncios espectaculares: Sony, CocaCola, Emirates, Hyundai, Televisa... y quizá otros más que se sumaran a la ¿conquista? ¿ocupación extranjera? del corazón de un país que -le contaron- se disponía a conmemorar el bicentenario de su independencia de la corona española.

Infructuosamente, Nikolai, Dagmara y Natasha buscaron un espacio para tomarse la foto en el asta bandera, pero no había lugar para obtener una buena imagen, en la cual, la gigantesca bandera mexicana flotara majestuosa y libre entre los edificios antiguos que la rodeaban, tal como en las imágenes de la web. Sony y CocaCola se interponían en su sesión fotográfica y eso comenzaba a exasperarlo. ¿Había viajado tan lejos y pagado tanto dinero únicamente para estar en el Zócalo expropiado por empresas multinacionales que divertían al vulgo en un no tan improvisado, pero sí ruidoso mini-estadio con cancha virtual, proyectada en una pantalla gigante?

Los policías, a pesar de todo, lo intimidaban. Cumplían a cabalidad la única función en la que habían sido asignados: Abrir el paso a los pamboleros efímeramente empoderados por el sueño corporativo del improbable triunfo basado en la mercadotecnia.

Una edecán rubia a fuerza de tintes capilares presumió a Natasha, observadora incrédula de la ocupación corporativa del corazón mexicano: "Aquí caben 100 mil personas todas juntas en una experiencia de diversión 24 horas, los siete días de la semana, mientras dure el Mundial" y entonces la turista empezó a calcular cuántos más hubiesen cabido y cuál hubiera sido el monto de utilidades generadas por su consumo, si los patrocinadores del evento pudiesen haber echado de ahí a aquel grupo de sindicalistas que, arrinconado en el extremo izquierdo de la plancha de asfalto, a pesar de todo ombligo del universo local, mantenía una huelga de hambre para protestar por alguna tropelía de los políticos al servicio del laissez faire.

-Qué mala onda que hayan dejado a los anorexicos, ¿no? Hacen que el Zócalo se vea naco -comentó a Natasha un fan futbolero con un enorme sombrero de paja tricolor (verde, blanco y rojo) que quiso ser gracioso; pero ella no entendía bien el español o fingió no entenderlo y comentó a Nikolai en su idioma: "¿Te das cuenta del simbolismo que hay en esta escena en plena plaza central de este país? Los sindicalistas en lucha, aislados, aferrados a esa esquina de la explanada en medio de la indiferencia de los fanáticos del fútbol, de los transeúntes, de los policías... ¿o son soldados?... Todo es culpa de Gorbachev".

Nikolai rió por no dejar, denotando algo de fastidio ante a las murallas de algo llamado FIFA Fan Fest, que había sido montado en plena plaza pública y celosamente custodiado por los chaparritos y estoicos policías mexicanos pagados por los impuestos de la clase trabajadora, entre los que se colaban multitudes de hombres de mayor estatura que los policías, disfrazados extravagantemente, así como decenas de mujeres con atuendos de playa y tacones que se esforzaban por pasar por rubias y se perdían tras la puerta de eso que obviamente era un centro de espectáculos habilitado en el Zócalo de la capital mexicana.

El trío de turistas europeos cruzó del Zócalo hacia el edificio del Portal del Mercader y ahí el empleado de un restaurante los invitó a subir a una terraza desde donde podrían ver lo que llamó el magnífico espectáculo de la Plaza de la Constitución. Nikolai contestó enojado, apenas con un leve acento extranjero: "¿Y qué carrajos hay que ver? ¿La sala de televisión al aire libre para desempleados en que se convirtió el espacio público de una ciudad que es patrimonio de la humanidad? ¿Dónde están los bailarrines prehispánicos que me dijerron que verría en el Zócalo? El empleado del restaurante se quedó callado y se esfumó de inmediato en el interior de su negocio.

Nikolai y sus amigas empezaron a preguntar, preguntar, preguntar, como turistas despistados, a todo el que se les atravesaba. Un hombre que esperaba cerca de la catedral para ser contratado como plomero por algún paseante afirmó que el gobierno organizaba conciertos, exposiciones y toda clase de eventos festivos en el Zócalo para evitar que el lugar se invada de activistas y grupos políticos que tienen algo que reclamar. Una transeúnte sólo exclamó: !más circo que pan! y siguió de frente, como si no le importara lo que hubiera a su paso. Un tipo alto, acompañado de un par de guardaespaldas, que -según el susurro de una voz anónima en tránsito- era conductor de televisión y se disponía a entrar a la fortaleza del fútbol, sonrió lujurioso ante una pregunta de Dagmara y le murmuró: "Pasa conmigo, nomás me esperas un ratito, te invito a comer y te contesto, ¿no?"

Dagmara, indignada, prefirió regresar al área del campamento de sindicalistas en huelga de hambre y empezó a twittear desde su celular a sus amigos al otro lado del mundo sobre lo que veía en el Zócalo: "México bicentenario independencia: festival corporativos multinacionales en plaza central"."Fans fútbol desplazan sindicalistas huelga hambre frente Palacio Nacional". "Bandera nacional atrapada en fortaleza corporativa al aire libre". "Imposibles fotos arquitectura histórica sin logo Sony o Coke", "imposible turismo cultural" y así siguió con una retahila de mensajes de tono equiparable a una crónica sobre las acciones de la Operación Barbarroja.

Por su lado, Nikolai, sin oportunidad de hacer tomas turísticas bonitas para su blog, empezó a fotografiar a los indígenas limosneros vigilados de reojo por los policías, apostados en las calles aledañas al Zócalo, a las decenas de locales comerciales abandonados cuyas cortinas metálicas graffiteadas son ahora la escenografía de los vendedores de piratería y a los llamados "coyotes" del Monte de Piedad que abordan a todo el que pasa a su lado, ofreciendo comprar boletas de empeño a buenos precios.

Al no encontrar a los chamanes bailarines, Nikolai se conformó con retratar a un lector de tarot apostado a la entrada de la catedral, a los desempleados que deambulan en los alrededores de la Plaza de la Constitución y a unas mujeres que como por arte de magia sacan en el momento preciso, de grandes bolsas de tela, tortillas y guisados para improvisar tacos que venden por una moneda a los burócratas de la zona.

De pronto, Nikolai fotografió una escena señalada por Natasha: Mientras varios policías bostezaban el hastío de defender lo indefendible (un desfile de estrellas del mundo del espectáculo que hacía su arribo escandaloso a la entrada del estadio virtual), un adolescente andrajoso graffiteaba con un gis negro el piso. Lo hacía a espaldas de los guardianes del orden, al tiempo que olía un trapo empapado de un químico indefinible para Natasha y Nikolai. El muchacho, con los ojos inyectados, escribió con buena caligrafía "México 1810-2010, 200 años sin futuro"; pero justo en ese instante, empezó a llover a cántaros y la gente buscó refugio en el bunker futbolero. Nikolai captó la imagen ("Yo en México", etiquetó la foto que posteó de inmediato en su Facebook):  El joven intoxicado que se sumió de inmediato en la primera atarjea que tuvo a su alcance, mientras la lluvia deslavaba en la euforia del marketing como estrategia de control sociopolítico, el efímero graffiti. <<>>




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2010-06-06

Y Tú, ¿Cuánta Violencia Consumes?

cálamo & alquimia® | @silviameave

¿Y tú, cuánta violencia estás consumiendo?... Anoche soñé que el tráfico sobre Periférico Sur, en la Ciudad de México, a la altura de las instalaciones del Instituto Federal Electoral (IFE) estaba prácticamente bloqueado. Sólo se podía pasar por el carril de alta velocidad, pero muy despacio -paradoja cotidiana filtrada al inconsciente- . Como ruido de fondo se escuchaban incesantes, sirenas de patrullas y ambulancias que invadían el carril central. Los paramédicos y algunos policías de tránsito procuraban que sus vehículos taparan una escena macabra: Desde el camellón que divide a los carriles centrales de la lateral del Periférico se desparramaban decenas de cadáveres -yo calculaba unos cuarenta o cincuenta- todos multilados y apilados unos sobre otros.

Las ropas que todavía tenían algunos cuerpos dejaban ver que eran policías federales. Yo no quería que mis acompañantes de viaje vieran la escena para que no se impresionaran y no tuvieran tuvieran pesadillas (eso era lo que realmente me preocupaba, ¡eh!), pero yo curiosa reportera, me bajaba del auto a preguntar qué demonios había pasado. Un funcionario de gobierno que dirigía el levantamiento de los cuerpos me decía que el esquema del crimen era el mismo de la masacre de Río Tula, pero que ahora tenía muchísima más saña que en el pasado. El funcionario no decía más, su expresión, incluso, era totalmente hermética y yo experimentaba la ansiedad de mantenerme más tiempo ahí para saber todo sobre el incidente, mezclada con el horror que a pesar de la costumbre de aceptar lo inimaginable, me provocaba la escena.

Hoy me levanté y googleé "Masacre de Río Tula". Ocurrió en 1981. Resulta que se descubrieron en el drenaje del estado de Hidalgo que desemboca en el río que da nombre al caso, varios cadáveres de presuntos delincuentes de origen colombiano y mexicano, ligados a asaltos bancarios y narcotráfico. Lo que parecía un ajuste de cuentas de la delincuencia dizque organizada, al final de cuentas fue una matanza perpetrada desde la cúpula de la corrupción gubernamental, la cual, por cierto, investigó el periodista Manuel Buendía y tres años después fue asesinado por órdenes de esta misma cúpula, encabezada por el entonces director de la policía capitalina Arturo Durazo Moreno, amigo íntimo del presidente de la república, José López Portillo.

En la época de la Masacre de Río Tula yo aún estaba en la preparatoria, así que lo que pudiera suceder en México y se publicara en los diarios me importaba lo que un nabo en el basurero de la central de abastos. Pero luego, apenas a punto de terminar el primer semestre de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPYS) de la UNAM, asesinaron a Manuel Buendía. La Facultad todavía estaba a un costado del Jardín Central de Ciudad Universitaria, dentro de un patio hermoso, lleno de jardineras, que era una gran sala de lectura al aire libre con mesitas de cemento y sus bancas situadas en sombras arboladas estratégicas, donde presuntamente todo era paz e intelectualidad.

Ese mismo día de consternación sobre el asesinato de Buendía, coincidentemente se dio una corretiza entre un pequeño grupo de narcomenudistas que echando bala a diestra y siniestra, rompieron un corrillo de estudiantes que esperábamos a que llegara uno de nuestros maestros. Un chico travesti de séptimo semestre que gustaba de vestir en tonalidades rosas, con playeras ombligueras, bermudas pegaditas al cuerpo, sandalias y grandes sombreros, como si estuviera en la playa, nos dijo intentando romper la tensión: "Bienvenidos al microcosmos de la realidad, futuros comunicólogos y comunicadores".

La universidad era el mundo real en ese entonces y se vislumbraba violento. Hay sensaciones que no se olvidan jamás, que sólo de evocarlas están vivas, tan nítidas como si estuvieran ocurriendo eternamente: Mis amigos y yo, de pie junto a una jardinera, haciendo un círculo para comentar el asesinato difundido en todos los diarios, del profesor más afamado de la escuela, uno de los mejores periodistas del país. ¿Algún día tendríamos que cubrir ese tipo de noticias entintadas con sangre y seríamos lo suficientemente objetivos y acuciosos para acabar con la corrupción desde los medios de comunicación? Nuestra aspiración estudiantil de ser alumnos de Buendía estaba cancelada y sobre eso discutíamos cuando de pronto un sujeto nos enfrentó como en una película surrealista, como en un mal sueño, a lo que pudo ser una tragedia, metiéndose al centro del círculo de estudiantes, corriendo y rompiendo el grupo de conversación porque detrás de él iba otro hombre con una pistola que accionó al menos dos veces.

Algunos nos quedamos petrificados, otros se tiraron al suelo, casi todos los que estaban en el patio huyeron para encerrarse en los salones de clase de la planta baja o a la oficina de Servicios Escolares. No hubo heridos, no pasó nada. Los narcomenudistas se siguieron de largo hacia el Paseo de las Facultades y se perdieron de vista. Nadie dijo nada más. Allí la policía se negaba a entrar a investigar, aunque las autoridades escolares lo pidieran porque, decían, dicen, Ciudad Universitaria es territorio autónomo. No era la primera vez que vivía una escena así y no fue la última. Ya en la prepa, una bandita de porros había ingresado a punta de pistola al patio de la escuela para secuestrar al hijo de la subdirectora, al cual liberaron horas más tarde con un mensaje político. Por cierto que al porro mayor lo volví a ver muchos años después, bien trajeado, como asistente de un legislador en la Cámara de Diputados. Y no pasó nada.

No pasó nada, aunque poco a poco los diarios y la televisión relegaron las crónicas presidenciales y las cifras maquilladas de éxitos gubernamentales a las últimas páginas para dar preeminencia a la nota roja de la política y las mafias, donde la exposición de cadáveres sin cabeza, hinchados, putrefactos, pozoleados, son ya el reality show que se filtra a mis sueños... con una mínima dosis de adrenalina, sin emoción, mientras me pregunto cuánto más deberemos ver y soñar para experimentar hartazgo en el festín de la autodestrucción social. <<>>


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2010-05-24

Red Social Telcel


No sé por qué si Carlos Slim el hombre más rico del mundo, se consiguió a los desarrolladores web más chafas que encontró para crear "Redes Sociales Ideas". Me registré porque no había de otra para poder escribir este comentario; pero para empezar, al tratar de accesar el sitio web en mi teléfono, aparece un mensaje que me dice que es un sitio prohibido para mí (???) y usando el sitio en la computadora, descubrí que sólo es un -pinche- directorio telefónico que sirve para casi nada, pues no encontré a mis cuates ahí.

La susodicha red "social" no cuenta con un índice temático o de intereses para navegar adecuadamente, en tanto que la página de ayuda y preguntas frecuentes no resuelve dudas, por lo que hay que andar picoteando botones para descubrir que si se opta por abrir un blog in situ entonces (según entendí) ya no se pueden manejar imágenes, video ni envío de mensajes a redes sociales de verdad (facebook, twitter, etc.).

Si alguien se aventura a incursionar en ese espacio, aconsejo que bloqueen la vista de correo electrónico y ¡¡teléfono celular!! que se exponen por default en el perfil público... ¡Horror en el manejo de privacidad!...

Al momento de redactar este comentario no encontraba el modo de publicar el blog, aunque ya tenía en el buzón varias solicitudes de "amistad" de gente que ni conozco ni me da pistas para saber cuál puede ser el motivo para aceptarlos en mi círculo rosa (jeje), debido al formato de la comunidad. Me tomó casi ocho horas encontrar cómo publicar un blog para presentarme ante mis improbables lectores y quizá tarde ocho días en entender por qué pudiendo crear un sitio de vanguardia, sin limitaciones de presupuesto, que generalmente es lo que limita los proyectos, Mr. Slim gastó en algo tan feo. Él sabe bien que lo barato puede salir caro al paso del tiempo. ¿O no? <<>>


PD.- Hoy (25 de Julio 2010) regresé a la red social de Telcel, de la cual ya ni me acordaba si no hubiese sido porque encontré un email que decía que "RSI ahora es Plugger", algo así como "el conector"... Mmmhh. Decidieron eliminar el blog (o sea que a la mala borraron lo que yo escribí ahí) y ya no es posible buscar gente -o por lo menos yo no encontré el modo de hacerlo-. Yo digo que es un HootSuite región 5 y sólo me ha servido para ganar tema para este espacio. <<>>

2010-04-24

Ley SB1070: Ciudadanos Sospechosos por Apariencia


La ley SB1070 de Arizona no es sólo antiinmigrante, es simplemente discriminatoria, lo que implica una abierta violación a los derechos de los ciudadanos americanos. Los migrantes indocumentados en cualquier lugar del mundo cometen una falta que los países pueden sancionar como mejor consideren, respetando los derechos humanos; pero la SB1070 se va contra los "sospechosos" de ser migrantes indocumentados. En realidad los que deben preocuparse no son los indocumentados, sino los ciudadanos y residentes legales en el estado de Arizona que si -de acuerdo al criterio de un policía de barrio- tienen pinta de "aliens", entonces corren el peligro de ser detenidos arbitrariamente.

Los latinos, dentro y fuera de la Unión Americana, dan por hecho que la ley tiene una dedicatoria racista contra los inmigrantes ilegales provenientes del sur del Río Bravo, lo que convierte a la susodicha SB1070 en una "ley ilegal" a todas luces, pero también resulta un sin sentido jurídico que simplemente no puede ser aplicado sin que la autoridad que la ejecute caiga en delito.

En los Estados Unidos viven y trabajan alrededor de 12 millones de inmigrantes indocumentados; pero lo mismo provienen de México, que de China, Rusia, India, Europa del Este, España y el África subsahariana, igual que los millones de inmigrantes que entraron al país con una visa de residencia y trabajo o estudio. ¿Qué diferencia, más allá de los papeles, a unos y otros?

Mejor aún: ¿Es posible distinguir sólo por la apariencia a un ciudadano nacido en los Estados Unidos y a un inmigrante sin papeles? Datos oficiales revelan que tres de cada cinco inmigrantes indocumentados que viven en los Estados Unidos de América entraron al país con una visa expedida por el gobierno federal.

Es historia ya conocida que el terror creado alrededor de la inmigración ilegal en Estados Unidos sólo favorece a los empresarios locales que evaden impuestos, prestaciones y salarios al contratar a personas que por su calidad migratoria se convierten en desechables. Y en esa dinámica, una vez más, la intención es lo que cuenta y en el juego racista que tanto gusta desde el siglo XIX a un gran número de conservadores del sur de los Estados Unidos, la ley SB1070 de Arizona es un balazo al propio pie del tirador.

Quienes realmente están en peligro son los nacionales estadounidenses. La SB1070 viola los derechos humanos de los nacidos en el país y tal vez esa ley, de paso, tenga alguna jiribilla asociada al objetivo de abaratar costos laborales con base en la apariencia de las personas.

Por lo que respecta a los llamados "ilegales", estos viven y vivirán siempre entre la angustia interminable de la deportación y la esperanza de la amnistía que los convierta en ciudadanos americanos y les dé lo que los gobiernos de sus países de origen no les dieron.

Por eso, la posición del gobierno mexicano, desgarrándose las vestiduras ante de la Ley SB1070, es patética; porque no debería haber mexicanos padeciendo los infortunios de la inmigración ilegal si el Estado les diera la oportunidad de vivir y trabajar dignamente; y en el último de los casos, ¿por qué después de 16 años, la administración federal mexicana no ha sentado a sus contrapartes en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte para poner orden en el proceso de migración entre los tres integrantes (Canadá, Estados Unidos y México? <<>>

2010-03-31

#Paulette

cálamo & alquimia® | @silviameave

De pronto vi el hashtag en Twitter. Simplemente así: #Paulette y... la curiosidad mató al gato. La foto de la pequeña, muy bonita, a pesar de que ya observándola con detenimiento, tenía el ojito derecho estrábico y el brazo izquierdo que denotaba algún problema físico. Su apariencia era frágil, dulce, y, por supuesto, todos los twitteros se volcaron virtualmente a buscar a una niña que, alguien en mi lista de contactos, dijo que era la hija de uno de sus mejores amigos, que estaba desaparecida.

Rastreé la información y también ahí mismo en Twitter encontré la fotografía de un anuncio espectacular desplegado probablemente en algún punto de la zona metropolitana (¿Polanco, Ciudad Satélite, Santa Fe...? who knows!) donde una madre hacía el llamado a quien hubiese robado a su hija, que la devolviera porque era una pequeña desvalida, con problemas motrices y de lenguaje. Ese fue, para alguien como yo que llevo un rato urdiendo historias sobre personajes retorcidos y truculentos, el punto de quiebre de lo que uno o dos días después sería la noticia de ocho columnas de la clase media mexicana.

Como se dice ahora, googleé dejando que la reportera en mí que quiere armar su nota periodística en contexto, apareciera: El antecedente de la desaparición, la información sobre familia de la niña desaparecida, las características de la pequeña... Vi durante un rato su sonrisa inocente y de improviso le pregunté a uno de mis colegas: ¿Cómo se llamaba la niña que desapareció en Portugal? -Madeleine -contestó sin separar la vista de la pantalla de la computadora. -Pues se me hace que Paulette es una nueva Madeleine. Esa niña está muerta y casi podría asegurar que los padres le dieron cran.

En ese momento yo no había visto los videos de entrevistas con la madre de Paulette; pero simplemente siguiendo el método de investigación de Sir Arthur Conan Doyle, las autoridades judiciales no debieron tardar tanto en investigar un presunto secuestro y mucho menos la posibilidad de que una niña tan pequeña, parcialmente discapacitada, se hubiese escapado de un resort residencial vertical sin ser detectada por las cámaras de vigilancia de un edificio de lujo.

Elemental, hubiese dicho un cinematográfico Sherlock Holmes. Mientras yo escribo, cientos de personas en Twitter siguen sin entender el móvil de lo que muy seguramente fue un infanticidio-filicidio: ¿Cómo una pareja de la alta sociedad mexicana, prominentes miembros de la comunidad libanesa (una de las más acaudaladas y poderosas), profesionistas exitosos, con una posición económica que sólo tiene el diez por ciento de la población en un país plagado de pobreza y violencia, puede sobrellevar y soportar el crecimiento de un hijo discapacitado?

Imagino que mientras Paulette fue bebé, sus discapacidades podían pasar socialmente inadvertidas; pero ahora había llegado a la edad en que los niños van al colegio, hablan mucho y comienzan a valerse por sí mismos. Así que en el contexto de una sociedad frívola y materialista, una discapacidad es mucho peor que la marca que puso Yavhé en la frente de Caín... Oí alguna vez a una socialité mexicana comentar sobre su experiencia de ser madre de un pequeño discapacitado: ¿Por qué me tocó a mí, que soy perfecta?

En un juego de hipótesis, reinventando la extraña anécdota de la niña desaparecida y boletinada en Twitter para engañar a la Opinión Pública, ubiqué la historia de Paulette en la ilógica estupidez de aquella socialité: ¿Cómo perder de la noche a la mañana, sin salir de casa, a un niño discapacitado? Simplemente descuidándolo o guiándolo para que ocurra cualquier accidente. Las casas con alberca son ideales para toda clase de crímenes disfrazados de accidentes. Los niños siempre se asoman a las ventanas sin precaución y pueden jugar a las escondidas y quedarse encerrados en un armario hasta morir asfixiados, hasta que alguien los encuentra.

Una sirvienta no robaría un niño discapacitado porque intuitivamente sabe que en el fondo de sus corazones, la mayoría de los padres de niños con problemas desean su muerte. Lo mismo ocurriría con un secuestrador. Honestamente, ¿habría quien pagara por recuperar su lastre? También es improbable que asesinaran a Paulette para cobrar algún seguro; pero ella habría sido necesariamente heredera de alguna pensión fija de llegar a la vida adulta. Podría ser.

Quizá las series de la televisión made in Hollywood hacen ver al crimen como algo simple de ejecutar, de modo que mientras el criminal envía señales equivocadas para despistar a la policía, él (o ella) tiene tiempo de escurrirse a una isla paradisíaca para reírse de la justicia. La historia de Paulette quiso ser algo así. Al menos, todo apunta a que los padres de Paulette creyeron que harían su capítulo de "Six Feet Under". O mejor aún, que la mente criminal que planeó deshacerse de la víctima inocente calculó con precisión que en el espectáculo mediático del sistema sociopolítico mexicano siempre ha sido más redituable armar una telenovela basada en crímenes pasionales (los filicidios también tienen su cuota de pasión) que poner el dedo en la llaga de la apabullante realidad.

Siempre hay que matar varios pájaros de un tiro. Una madre presuntamente loca y desalmada que, a pesar de todo no merecería un Oscar, es la pieza prescindible en un montaje que podría tener más de un autor y objetivos que van más allá de acabar con la propia discapacidad de la familia para aceptar la responsabilidad de educar a una niña diferente. Tal vez la madre quería escapar; tal vez el padre encontró la manera de deshacerse de una y otra. Tal vez un tercero encontró el pretexto ideal para quitar de su camino a un competidor de negocios. Tal vez la oportunidad se presentó para favorecer políticamente a alguien. Tal vez los policías no encontraron el cuerpo en el departamento, sino que fueron a depositarlo. Tal vez los ojos del miedo aún están abiertos.

Lo cierto es que entre gitanos -dicen- no se leen la mano y si en el déjà vu de Portugal, Madeleine fue una pequeña violentada por sus propios padres, ahora, medios de comunicación fuera de México ya hablan de drogadicción en los padres de Paulette, de conflictos de una pareja separada que provocaron involuntariamente la muerte de la pequeña, y hasta de juegos de poder y parentesco donde la víctima no tenía lugar.

Los carteles que circularon la web varios días ya no están. El que pidió ayuda para encontrar a la hija de su amigo hizo mutis por la retaguardia y borró su timeline de mensajes. Ahora invita a un evento de su empresa -una de las más sólidas en el mundo de los negocios globales- para la semana santa, en la playa. <<>>


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2010-03-15

CFE: ¿Empresa de Clase Mundial?


¿Qué se puede hacer durante un apagón en la Ciudad de México, cuando queda una hora de batería de emergencia y se debe escribir el comentario periodístico del día?... Yo experimenté hoy con Google Buzz (la auto-psicoterapia que logré fue un plus) y éste fue el resultado: http://ow.ly/1lmdA ...Y para no variar, en todo el caso, operó el mantra: "La intención es lo que cuenta". <<>>

2010-01-24

Haití: ¿Un Nuevo Chiapas?

cálamo & alquimia® | @silviameave

Hoy el mundo tiene los ojos puestos en la pobreza extrema de Haití, añeja y sepultada en la indiferencia de la Globalización del consumismo. De repente todos se han condolido de la desgracia en la que se hundió el pueblo haitiano luego del terremoto ocurrido el pasado 12 de Enero 2010 y la ayuda internacional a los sobrevivientes ha comenzado a fluir en la esperanza de que la vida en la isla caribeña vuelva a la normalidad lo más pronto posible.


¿La normalidad? Haití no puede, o quizá hay que decir que no debe regresar a ningún punto previo de su historia reciente, llena de violencia, pobreza y abandono por parte de la comunidad mundial. La reconstrucción de la isla tendría que llevar implícito un programa de desarrollo social y económico sustentable y no únicamente la ayuda humanitaria y esa inquietante ocupación del ejército de los Estados Unidos de América que fácilmente echó sin explicaciones del país a los periodistas que acampaban en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, pues es el único lugar donde hay energía eléctrica y servicio de internet para transmitir la información.

Haití está destruido en su infraestructura, pero también en sus instituciones. ¿Por qué nadie se condolió de Haití antes de que llegara la destrucción? La coyuntura es ideal para el renacimiento de esa nación. Ojalá no pase ahí lo que en Chiapas, México en 1994, con el levantamiento armado indígena que mostró el verdadero rostro de la miseria en esa zona del mundo, donde hombres, mujeres, ancianos o bebés, vivían a la intemperie en pleno invierno, carentes de lo más elemental para una vida humana digna, y si bien captaron la atención de varias organizaciones no gubernamentales que se volcaron a aumentar la ayuda humanitaria en la región durante algunos años, a final de cuentas, dieciseis años después poco o nada ha cambiado la vida de los indígenas de los Altos de Chiapas, que siguen sumidos en la pobreza extrema y la exclusión social.

La sociedad civil global no puede -no debemos- permitir que Haití sea un nuevo Chiapas, que la emoción y la conmoción por las historias personales de las víctimas conviertan a su sociedad en una suerte de Tamagotchi de la aldea global, que genera interés, compasión y afán proteccionista por unos meses o quizá pocos años, pero luego es nuevamente olvidada por los acontecimientos por venir.

Si la atención que hoy se vuelca en medio de la tragedia sobre la realidad de la población haitiana sobreviviente permite crear en el largo plazo un proyecto de desarrollo sustentable para esa nación americana, todo lo que ha pasado en las largas semanas tendría un valor histórico trascendental. De otro modo, un Haití sufriente sin cambios sustanciales hacia el futuro es el desperdicio de todas las vidas humanas que se perdieron ahí. <<>>